1. Casi casi (9 sept. 2013)

De Miguel Hernández[1] en el subjetivo poema Casi nada:

Manantial casi fuente, casi río fuente,

Ya casi mar, casi río apenas,

Casi azul, casi cano, casi umbrío,

Casi cielo, salino con antenas,

Casi diafanidad, casi vacío

Casi lleno de arpones y ballenas.

Participo del ave por el trino;

Por la proximidad polvo, del polvo

Participar, desierto del oasis,

Distancia de la vena del camino:

Por la gracias de Dios – ved – casi todo

Gran todo de la nada de los oasis.

  1. Veinte preguntas entresacadas del libro “El fin de las certidumbre”
  • ¿Para qué sirve el tiempo?
  • ¿Qué es un proceso irreversible?
  • ¿Cuáles son los límites de la relatividad?
  • ¿Por qué tanto tiempo para establecer el vínculo entre irreversibilidad y dinámica?
  • ¿Por qué en todo diálogo genuino las respuestas son inesperadas?
  • ¿Por qué Einstein afirmaba que el tiempo asociado a la irreversibilidad es una ilusión?
  • ¿Por qué el Universo que nos rodea debe ser entendido a partir de lo posible?
  • ¿Por qué las reacciones químicas generalmente no son lineales?
  • ¿Por qué la termodinámica permite formular las condiciones para que aparezcan las estructuras disipativas?
  • ¿Por qué la sensibilidad de la materia está vinculada a la disipación asociada con los procesos irreversibles?
  • ¿Por qué solo en Europa se han establecido en los últimos diez años más de cincuenta centros interdisciplinarios?
  • ¿Por qué S. Freud escribió que la historia de la ciencia es la historia de una progresiva alienación?
  • ¿Por qué hay tanta distancia entre los estructuras más complejas que podemos producir en química de las estructuras que encontramos en Biología?
  • Si nuestro universo ha seguido un tipo de bifurcaciones, y no otro diferente, ¿se podría afirmar lo mismo de la vida de cada uno nosotros? Porque el mismo Prigogine afirma: “Hemos aquí en el umbral de los problemas que desarrollo en este libro.”
  • ¿Qué nos significa que en un vaso de agua haya un número de moléculas gigantesco del orden de 1023?
  • ¿Qué significa que no podamos invertir el tiempo por largos períodos en el ordenador, obedece a la limitada potencia de cálculo de nuestras computadoras?
  • ¿Por qué Prigogine dedica el capítulo V de su libro “El proceso está más allá de las leyes de Newton”?
  • ¿Por qué tal como lo afirma existen diferencias fundamentales entre la dinámica clásica de Newton y la teoría cuántica?
  • Siguen sin explicar teóricamente dos tipos de misterios cuánticos, nos preguntamos con algunos teóricos ¿será que la teoría cuántica es incompleta?
  • ¿Cómo describir un aparato en términos clásicos en un mundo por leyes cuánticas?

Corroboro estas interrogantes con la reflexión:

“El profesor Ivanenko me pidió escribir una frase en la pared, junto a otras que allí estaban. Creo recordar la frase de Dirac, que en sustancia decía: “En física teórica, belleza y verdad van de la mano”, otra pregunta formulada por el mismo Prigogine: “¿Posee el tiempo un origen, o es eterno?” seguimos en búsqueda. El espacio y el tiempo son nuestros acompañantes.”

“Para nosotros los físicos convencidos, la distancia entre pasado y futuro, es solo una ilusión, re-afirma Einstein:

“Tenemos una edad, nuestra civilización tiene un tiempo, nuestro universo también lo tiene, pero el tiempo no tiene comienzo, ni fin.” (pág. 183)”

Concluimos como concluye Prigogine:

“La cuestión del nacimiento del tiempo y la de los orígenes seguirán planteadas, la posibilidad de que el tiempo no tenga comienzo, que sea anterior a la existencia de nuestro universo resulta una alternativa razonable. Destaquemos por última vez hasta qué punto el desarrollo de la ciencia puede adquirir un carácter inesperado y dramático” pág. 203

“¿Cómo alcanzar la certidumbre? Es la pregunta fundamental que se hacía Descartes y es la que nos seguimos haciendo. ¡No vivimos en un mundo absurdo!, queda una vía aunque estrecha” (ver capítulo IX)

  1. Sos un brujo

Ayer mismo una amiga me susurró al oído: “tal como lo dijiste sucedió exactamente, definitivamente sos un brujo”, ¡qué más quisiera! Aunque después de leer “Teoría y juego del duende” de Federico García Lorca, preferiría ser duende[2]. Suena más bonito y parece más agradable, me limito a presentar un esquema que sintetiza lo que yo entiendo por duende.

Ser o no ser brujo

Un brujo no nace brujo, se hace brujo; hay un tiempo de aprendiz de brujo. Solo puede aprenderse con la ayuda de un aliado, se sabe que en su etapa de aprendiz, Castaneda tenía un horario desordenado: comía, bebía y dormía cuando y cuanto quería. Hacía lo que le venía en gana, pero después de esa etapa se puso a estudiar como un loco. Leía hasta dieciocho horas diarias.

Decide entonces hacerse brujo, así lo afirma: “Ahora voy a ser brujo con toda seguridad: solo la muerte podría evitarlo.” Fue en esta época cuando leyó los libros relacionados con la otra realidad, la realidad no ordinaria: leyó desde luego “Las enseñanzas de don Juan”.

Al mismo tiempo, tuvo cortos períodos de gran sensatez. Quería comprender todo lo que sucede en la realidad ordinaria y en la otra realidad. La brujería surgió como un paso adelante. “Lo que parecía verdad empieza a perder credibilidad y lo increíble parece cada vez más verosímil.”

Contestando a una pregunta, comentó que sus compañeros, aprendices de brujo, eran joviales, prácticos, pragmáticos. Lo que veo más cerca del comportamiento brujeril es saber diferenciar el sentimiento del conocimiento. Llegó a menos-preciar el camino del conocimiento. El camino del sentimiento es más rápido para el brujo. “El poder de un brujo es el poder del sentimiento” (pág. 145)

El brujo alcanza el camino, cuando hace de su vida “El proceso de vivir procesando. Siempre se es brujo, mientras se viva el proceso de llegar a ser. A ser brujo en un mundo de ser, porque no existe el ser como ser, sino el ser siendo.” No hay postulados científicos que confirmen, solo hay vivencias del ser brujo. En este caso vivencias de vivir como brujo.

  1. Antonio Machado poeta pedagogo (España 1875-1939)

CLVI (Galerías)

VII

En el silencio sigue

La lira pitágora vibrando,

El iris en la luz, la luz que llena

Mi estereoscopio vano.

Han cegado mis ojos las cenizas

Del fuego heraclitano.

El mundo es, un momento,

Transparente, vacío, ciego, alalo.

Al Gran Cero

Cuando el Ser que es, hizo la nada y reposó, que bien lo merecía, ya tuvo el día noche, y compañía tuvo el hombre en la ausencia de la amada.

Fiat umbra! Brotó el pensar humano. Y el huevo universal alzó, vacío, ya sin color, desubstanciado y frío, lleno de niebla ingrávida, en su mano.

Toma el cero integral, la hueca esfera, que has de mirar, si lo has de ver, erguido. Hoy que es espalda al lomo de tu fiera, y es el milagro del no ser cumplido, brinda poeta, un canto de frontera a la muerte, al silencio y al olvido.

¡Qué fácil es volar, qué fácil es! Todo consiste en no dejar que el suelo se acerque a nuestros pies. Antonio Machado

  • Antonio Machado decía que “una metáfora tiene tanto valor cognitivo como un concepto, a veces más.”
  • “La ciencia es una tentativa de representar el mundo conocido como un sistema cerrado por medio de un formalismo perfecto.” Bronowski
  • Si la realidad y la apariencia coincidieran, la ciencia no sería necesaria.
  • El verdadero aprendizaje consiste en entregar las herramientas para que cada persona construya sus propias respuestas a partir de la experiencia. Sabiduría Chamánica.
  • No somos seres humanos porque somos espiritualidad; somos espirituales con experiencia humana. Atribuido a Theilharde de Ch.

Es bárbara la guerra:

Pero ¿Qué pueden importar esas nimiedades ortográficas frente al estro poético de Antonio Machado?

“¡Señor! La guerra es mala y bárbara; la guerra,

Odiada por las madres, las almas entigrece;

Mientras la guerra pasa, ¿quién sembrará la tierra?

¿Quién segará la espiga que junio amarillece?

… La guerra pone un soplo de hielo en los hogares,

Y el hambre en los caminos, y el llanto en las mujeres.

Es bárbara la guerra y torpe y regresiva…”

“Es muy posible tener enunciados verdaderos desde la lógica racional y falsos desde la efectividad, o lógica del corazón.” A. Machado

[1] Poesías de Miguel Hernández. Editores Mexicanos Unidos S.A. 1992

[2] Teoría y juego del duende (Fotocopia)